¿Ciberdelitos con criptomonedas? La policía española encara el problema

Las criptomonedas son el tema trending top de la actualidad, todo el mundo tiene algo que ver con ellas y por supuesto cada quien genera sus propias opiniones, tanto a nivel de mercado y oportunidades de inversión, como a nivel del uso y aprovechamiento de esta y otras monedas virtuales tanto para beneficios personales, como para ciberdelitos.

Lamentablemente “Blockchain” es una tecnología que además de ofrecer importantes beneficios a nivel de transacciones electrónicas, permite que muchos delincuentes virtuales se aprovechen de ella para ejecutar diversos delitos, desde compra de productos en el mercado negro o “deep web” hasta blanqueo de capitales.

La cuestión es la siguiente: debido a sus características, tanto el Bitcoin como otras criptomonedas, son muy difíciles de rastrear, además de que son anónimas lo que empeora la situación a la hora de tratar de identificar quién está detrás de alguna transacción sospechosa.

Es por ello por lo que la policía española, que en 2013 se convirtió en la prima de Europa y la segunda a nivel mundial (detrás de EEUU) en incautar Bitcoins, se ha propuesto encarar de frente y prepararse para afrontar los cada vez más recurrentes delitos con criptodivisas.

El modus operandi más común de los delincuentes es la extorsión, por lo general buscan a nivel digital información de suma importancia tanto para empresas o personas, desde infectar ordenadores con virus, hasta robarse información privada hackeando cuentas personales, y envían un correo con instrucciones para que les envíen Bitcoins a cambio de recuperar el contenido o desbloquear los equipos, fue en un caso como este en el cual la policía española logró cazar a dos informáticos ucranianos, tomaron control de su monedero y creando una infraestructura paralela se transfirieron el dinero y lo utilizaron como prueba.

Ya han pasado cinco años desde aquel famoso caso y desde entonces las criptodivisas se han popularizado y revalorizado, los delincuentes cada vez confían más en ellas, pero la Policía no se ha quedado de manos cruzadas, sobre todo la Brigada de Investigación Tecnológica, que es pionera y tiene gente preparada para combatir estos ciberdelitos.

Sin embargo, el número de delitos aumenta, ya no sólo son ciberdelicuentes los que trabajan con Bitcoin, los delincuentes ordinarios empiezan a perder el miedo a utilizarlas y no necesitan ser informáticos o tener un conocimiento muy sofisticado en la tecnología.

Hoy en día pueden reconocerse cuatro grandes bloques de delitos con criptomonedas: de los más simples (delito individual y la extorsión) a los más complejos, como crimen organizado y blanqueo de capitales, este último el que más preocupa por sus efectos en diferentes niveles legales y el “gusto” que parecen haberle agarrado diferentes tipos de delincuentes.

Desde TIC Segura compartimos esa preocupación y valoramos la actuación de la policía que siempre busca frenar este tipo de actividades, de hecho a nivel nacional se están desarrollando diversas jornadas de formación dirigida a los investigadores y al resto de actores que pueden toparse con criptodelitos, fiscales, jueces, notarios, registradores de propiedad y efectivos de la policía acuden a las jornadas para aprender desde conceptos básicos, hasta implicaciones en crímenes económicos más o menos sofisticados.

A estas jornadas acudieron más de 400 personas, incluyendo representantes del Banco de España, la CNMV y la Agencia Tributaria, lo que demuestra un gran interés en la lucha contra el ciberdelito relacionado con criptomonedas. Hay que destacar que no sólo fue una formación teórica, el verdadero valor de lo expuesto son todos los aspectos técnicos, ya que no es suficiente con quedarse con la cultura general del tema, si se va a combatir estos procesos hay que tener conocimientos de fondo necesarios para reconocer pruebas o identificar cuentas.

El mundo que envuelve a las criptomonedas es muy complejo, hay muchas cosas que son legales y otras que se escapan de las manos de las autoridades, la minería o generarlas es totalmente legal, al igual que hacer transacciones, pero el delincuente siempre buscando la forma de burlar las normas se dio cuenta que es un método en el cual se lo ponen más difíciles a las autoridades, que también se convencen de que las criptomonedas llegaron al crimen en el mundo real.

La Agencia Tributaria junto con la Brigada de investigación de delitos económicos, han solicitado en las últimas semanas información de entidades bancarias, casas de cambio y empresas que aceptan Bitcoin como método de pago para detectar posibles blanqueos.

Como se menciona anteriormente, el blanqueo es la mayor preocupación de las autoridades, utilizan el Bitcoin para mover grandes cantidades de forma anónima producto de la venta de armas o drogas, o simplemente ingresan capital en diversos monederos para difuminar aún más su rastro, es algo complicado de hacer seguimiento, pero hay personas capaces de rastrear estas actividades, y eso combinado a las nuevas formaciones genera entusiasmo de cara al futuro, podemos decir que la policía está actuando en el momento justo, esperar más significa generar mayores problemas sobre todo con lo veloz que se mueve el mundo de la tecnología.

Otro gran beneficio que se obtiene de formar a investigadores es la capacidad de alertarles, es una nueva herramienta, se deben tener los ojos abiertos en todo tipo de investigación, especialmente en la Brigada de blanqueo de capitales. Al estar familiarizados con los conceptos y aspectos técnicos pueden hoy en día identificar un monedero por un código alfanumérico y pasar la investigación a expertos en criptodivisas, eso se llama eficiencia y es lo que se busca para luchar contra estos delitos.

Cabe señalar también que la Unión Europea trabaja para ponérselo más difícil a los delincuentes, y el eslabón clave con las casas de cambio, en las que los usuarios convierten las criptomonedas a monedas de curso legal. Se está valorando la posibilidad de hacerlos sujetos obligados y de esa forma tener un registro de la gente que compra y cambia Bitcoins. Actualmente todo depende de la voluntad de las casas de cambio que deben comunicar operaciones sospechosas, pero eso puede cambiar a favor de la policía.

Finalmente hay que destacar el componente normativo y jurídico, que está en contacto con el investigado, el delito y la denuncia. Pero sobre todo aprovechar el trabajo en equipo y de apoyo de la Brigada que trabaja en conjunto con la Fiscalía de la Audiencia Nacional, de Anticorrupción y de Antidrogas, atendiendo a las posibilidades que ofrece la investigación de criptodivisas, y no sólo a nivel nacional sino que son apoyo y principal organización internacional en colaboración con Europol.

 

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