El uso de nuevas tecnologías un peligro para la seguridad militar

Strava es una aplicación especializada en deporte que ofrece un sistema de GPS y seguimiento de actividades y recorrido para miles de deportistas, centrada especialmente en ciclistas y corredores. Es tan útil, que la administración del ejército de EEUU decidió usar esta aplicación, en conjunción con wearables de monitorización de la actividad física, con el fin de combatir la obesidad mejorar el estado de forma de sus tropas, distribuyendo alrededor de 2500 pulseras inteligentes en el 2013.

Lo que el pentágono y nadie se imaginaba es que tal iniciativa se iba a convertir en un problema para el funcionamiento del ejército en países con conflictos. Recientemente se descubrió que los datos de Strava no eran tan anónimos como se pensaba y que inconscientemente o no, han puesto en juego la ubicación de bases secretas del gobierno norteamericano.

En noviembre del 2017 la compañía dueña de la aplicación público un mapa de calor a nivel mundial en donde señalaba mediante puntos brillantes el uso que se daba de la misma, los usuarios son principalmente americanos y europeos, por lo que tanto Estados Unidos como Europa eran los principales protagonistas del uso de tal dispositivo.

Sin embargo, no fue hasta la semana pasada que The Washington Post emitió un comunicado que encendería las alarmas del Pentágono, resulta que al hacer zoom y fijarse en otros puntos brillantes del mapa, particularmente en países del Medio Oriente y África se observaba un uso regular de la aplicación en zonas en donde existen bases del ejército conocidas, y otros puntos que podrían revelar la ubicación de otras que operan en secreto.

Al parecer salir a correr se ha convertido en un peligro y una posible amenaza para las fuerzas de seguridad estadounidenses, según el plano además de revelar la ubicación de bases militares, se muestra el recorrido que hacen los soldados bien sea al ejercitarse o patrullar en los alrededores, una información muy sensible como para ser expuesta a organizaciones terroristas, por ejemplo.

El ejército ha anunciado que revisará las reglas para sus tropas sobre el uso de estos dispositivos para evitar que sus enemigos tengan conocimiento de sus desplazamientos.

En pocas palabras, el exceso de control y uso de las nuevas tecnologías puede perjudicar a una nación en concreto, desde TIC Segura consideramos en primer lugar que este tipo de productos puede ayudar a mejorar el rendimiento de un atleta y ofrecer otros beneficios, de eso estamos claros, pero que es necesario hacer ajustes de privacidad de datos, no sólo para grandes contrataciones como lo es el gobierno americano, sino con los particulares y ciudadanos ordinarios.

Como Strava existen otros miles de aplicaciones que utilizan datos personales para optimizar algún tipo de función en la vida diaria de los usuarios, y este problema debe ser estudiado como ejemplo para desarrollar ajustes de privacidad de los datos obtenidos por medio de diversas aplicaciones.

Tal cual lo expuso un comunicado del ejército de EEUU en el cual señala que “El rápido desarrollo de las nuevas tecnologías mejora nuestra calidad de vida, pero también supone retos para nuestra seguridad operacional y nuestras fuerzas de protección. Estamos trabajando para refinar nuestras políticas y procedimientos para mitigar esos riesgos”.

Un ejemplo particularmente interesante puede ser la incidencia de publicaciones de datos de salud en relación con las compañías aseguradoras, las cuales toman como base para el cálculo de las primas una serie de probabilidades según diversos estudios realizados. En principio suena bastante lógico y factible, pero es fácil pensar que esos datos son de personas que pueden estar padeciendo de una enfermedad grave, o que realizan actividades de riesgo, y que representa información privada, por lo general nadie quiere que otras personas se enteren si tienes SIDA o Cáncer u otra patología delicada.

Hoy se está presentando el inconveniente con las fuerzas armadas de Estados Unidos, pero mañana pueden ser otros datos los que salgan a la luz y afecten otras instituciones o un público determinado, es momento de aplicar protocolos de seguridad y establecer normas internacionales para la protección de datos personales.

Así como la UE estableció las normas del manejo de Datos Personales, puede ajustarse en otros países, la idea es ofrecer la misma calidad de servicio y hacer un buen uso de las nuevas tecnologías, mientras que el usuario se siente confiado y tranquilo de que la información que otorga está segura, bien sea de algo que parecía tan simple con un GPS para deportistas, hasta información financiera o billeteras virtuales, todo debe respetarse y asegurarse.

Para finalizar queremos recalcar la opinión de la compañía Strava, que después de los acontecimientos se ha pronunciado emitiendo un comunicado, que su intención nunca fue poner en riesgo la seguridad de nadie: “La empresa está comprometida a trabajar con el Gobierno y el Ejército para atajar posibles vulnerabilidades”, si bien el mal está hecho, entendemos su preocupación, y queremos creer que no fue ningún tipo de acto premeditado, y esperando que se pueda solventar la situación actual.

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