Ya has probado Googlear tu nombre, ¿qué tanto crees que encontrarás?

Probablemente son pocas las personas que puedan salvarse de tener ningún tipo de dato en Internet, y es que desde que nacemos ya empezamos a dejar un rastro virtual de todo lo que hacemos, lo que visitamos y vemos en la red. Si bien es imposible negar que Internet fue el invento más revolucionario del siglo pasado, se podría decir que es también una herramienta que te priva de disfrutar del anonimato y la privacidad.

Solo basta con googlear tu nombre para darte cuenta de toda la información que puede almacenar la red de una persona, bien sea de manera involuntaria, como los casos en los que aceptamos utilizar un programa, red, plataforma o aplicación de forma gratuita a cambio de ceder datos personales, o bien de forma explícita cuando subimos información y datos personales para el acceso de terceros.

Por consiguiente, cada minuto que navegamos en internet estamos dejando una serie de datos registrados, es a lo que denominamos la huella digital, muchos pensarán que no tienen nada que ocultar o simplemente le restan importancia al uso que puedan darle a esos datos, pero otras personas empiezan a preocuparse cuando ven permanentemente que los datos en la red pueden ser un verdadero quebradero de cabeza.

Los casos más habituales en los que la información que tiene google de nosotros puede perjudicarnos es, por ejemplo, a la hora de solicitar un préstamo o crédito bancario y resulta que tu nombre figura en una lista de morosos aun después de haber cancelado la deuda, aquellas personas que cumplieron años atrás alguna pena de libertad, pueden tener problemas para encontrar trabajo y otros simplemente se molestan por ver una foto que no los representa, al final del día, internet es una herramienta de acceso masivo y alguien puede mal interpretar los datos de otra persona en la red, bien sea para bien o para mal.

Quien más quien menos conoce el término Derecho al Olvido, que se aplica precisamente a esos casos, para borrar, o, mejor dicho, des-indexar la información que ya no es relevante por obsoleta. Este término se dio a conocer ya hace algunos años, cuando el abogado Mario Costeja, logró obligar a Google a des-indexar información desfasada sobre su persona que obviamente lo perjudicaba. Se convirtió en un caso hito de la defensa de la privacidad sin antecedentes, se consideraba que lo que se subía a la red dejaba de ser propiedad exclusiva y quedaba expuesto al alcance de otros internautas.

Después de un tiempo de lucha entre la Agencia Española de Protección de Datos y el buscador cibernético más importante del mundo, hoy en día es factible hacer una solicitud para que des-indexen información personal de internet que esté indexada por Google, no es que sea muy sencillo, pero existe un procedimiento en el cual deben hacer un estudio adecuado y dar el visto bueno.

Sin embargo, eso no es todo, y la gran sorpresa es que Google no es el mayor de los problemas que se presentan respecto al derecho al olvido, de hecho, el rey de los buscadores solo tiene un 4% de la información total que se almacena en la red, el otro 96% se encuentra en la Deep web o internet oculta, una red invisible superpuesta a internet en donde se mantiene la integridad y el anonimato de las conexiones, actualmente, vinculada al comercio del mercado negro y el ciber-crimen.

TOR es la herramienta que permite tener acceso a la Deep web sus siglas en inglés, The Onion Router hacen referencia al sistema de enrutamiento por capas, pues es cierto que mediáticamente tiene una reputación bastante mala, y de hecho no está lejos de la realidad, pero si como usuarios queremos protegernos de que terceros puedan hacerse de nuestra información personal para hacer uso de la misma, TOR también puede denominarse como una herramienta de la democracia y del anonimato por excelencia, aun con sus fallas y aperturas es un sistema de conexión más seguro, el precio es probablemente perdida de velocidad de navegación y exponerte a que otros usuarios de la red con habilidades informáticas sean capaces de hackearte, pero ese es un problema que también presenta la red VPN o tradicional de internet.

En conclusión, nuestra obsesión por el uso de nuevas tecnologías nos está llevando a un punto en donde nuestra información personal ya no lo será para nada, y es que atemorizante la facilidad con la que dejamos información con el tiempo, el solo hecho de buscar un hotel en París para pasar una vacaciones ya le dice a un algoritmo que nos interesan los viajes a París y sin darnos cuenta empezamos a recibir información desde las redes sociales y otros portales, pero eso es solo un pequeño ejemplo, la verdad si quieres mantener algo realmente personal olvídate de decírselo a nadie y mucho menos de hablar de ello en la red nunca sabes en qué manos podrá caer tu información personal, la desconexión virtual es prácticamente imposible de lograr aun cuando tomes las medidas que creas oportunas.

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