Nuestra huella digital más allá de la muerte

El auge de Internet y las redes sociales han cambiado parte de lo que conocíamos en escasos años, nos parece inimaginable vivir sin un recurso tan importante como el ancho de banda, pero apenas han pasado una veintena de años desde que las bibliotecas y el teléfono fijo eran instrumentos de información y comunicación de primera necesidad.

Hoy en día, nos olvidamos de los papeles y el polvo para recurrir a una pantalla y millones de bytes de información almacenados en una red pública, y por supuesto que si queremos establecer comunicación con alguien ya no esperamos la hora en que regresan a casa o que se haya acordado, para eso tenemos los móviles que llevamos a todos los lados.

Lo que tratamos de decir es que el ciudadano actual se vio en la necesidad de adaptarse y transformar su vida en cuanto a sistemas y plataformas de comunicación e información, y son esas nuevas tecnologías las que continúan su curso incluso después de nuestra muerte, así es, por crudo que pueda parecer Facebook, Instagram, Gmail y compañía seguirán trabajando como todos los días aún después de que uno de sus usuarios fallezca.

A muchos les importará poco lo que pase después de su muerte, pero en TIC Segura pretendemos cambiar un poco esa imagen, teniendo en cuenta que la huella digital dejada en vida son un montón de datos personales y privados, y que, a pesar de todo, derechos como el honor y la intimidad siguen estando vigentes después de muerto, y apuesto que a nadie le gustaría que lo juzgasen por algo después de haber dejado este mundo, la memoria debe mantenerse intacta.

Hace un tiempo, en el blog hablábamos del legado digital y expuse algunas alternativas ideales para dejar nuestra voluntad respecto a nuestros datos así como nuestros perfiles virtuales, han pasado unos cuantos años y a pesar de que sigue creciendo y desarrollándose el medio sigue siendo difícil entrar en el tema del testamento digital.

Es increíble darse cuenta que Facebook ya acumula más de 30 millones de usuarios que han muerto, y si bien es cierto que la misma red social, entre otras, cuenta con una alternativa de gestión tipo “cuenta memorable”, hay algunos efectos que pueden visualizarse.

En primer lugar, no es infrecuente recibir una notificación de amistad de una persona que falleció, lo cual puede ser un verdadero shock emocional en principio, pero eso no es lo más grave del asunto, el problema está cuando alguien se adueña de la cuenta y puede actuar en nombre de esa persona.

Bien sea un hacker, un amigo o un familiar que logre tener acceso a la red personal o a la plataforma de correo y poder actuar de muchas maneras, de hecho, puede presentarse un caso de ciberdelincuencia en donde un muerto sea el implicado, cosa materialmente imposible, y por extraño que parezca esas cosas suceden, ya no hablamos exclusivamente de fotos, videos y correos como parte del legado digital, hoy en día puede haber dinero en cuentas como Amazon o ahorros importantes en criptomonedas, y es allí donde alguien puede actuar para tratar de hacerse con esos datos personales.

Eso, por un lado, pero dejando de lado una herencia digital de alto valor, nos cruzamos con la otra cara de nuestra imagen en Internet, que podría decirse que es un reflejo de como actuábamos en vida y que lo más consciente es eliminarlo, ¿por qué? para evitar que nadie manche tu reputación o exponga a la luz de internet información que cambiará tu reflejo e imagen.

Desde TIC Segura te invitamos en primer lugar a tener un testamento digital preparado para cuando llegue el caso, y a su vez adentrarse un poco en las funciones de empresas que se encarga explícitamente de eliminar tu huella virtual, al final es lo mejor, de nada te sirve dejar una red activa que nadie visita y que al cumplir un periodo determinado terminará inactiva y finalmente borrada, pero es mejor evitar algo y actuar en el corto plazo.

Cabe destacar que no somos los únicos interesados en el tema, el Congreso de los Diputados en el marco de la nueva Ley de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales (en fase de anteproyecto de ley), está discutiendo este concepto para implementarlo de forma definitiva, a fin de reconocer el derecho de los herederos a gestionar, modificar o suprimir la huella online de los fallecidos, salvo que el interesado lo haya prohibido expresamente.

Para finalizar una pequeña reflexión que viene al caso, algunos pueden considerar la inmortalidad como una forma en la cual su presencia sigue presente entre nosotros, apuntarán a la clonación, un holograma o avatar o cualquier otra tecnología en el futuro, y creen que el principio de ese “ser inmortal” está también en los datos digitales, pero la muerte es un hecho material y real, lo que hayas dejado en la red no puede compararse con la forma de inmortalidad que entrega una obra literaria o artística.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *