Nueva adicción para niños y jóvenes

España se está preparando para controlar y prevenir una nueva adicción, y esta adicción se trata de algo realmente complejo, de hecho, no creas que estas exento de entrar en contacto con el elemento adictivo, lo más probable es que tengas ese peligro en casa, y aunque no lo creas es casi seguro que día a día acumulas minutos absorbido por su poder de atracción.

La nueva adicción no es más que el abuso de las nuevas tecnologías, un efecto que se ha convertido en algo preocupante sobre todo en las nuevas generaciones, al menos 1 de cada 5 niños tiene una necesidad impulsiva de estar en contacto con algún tipo de dispositivo tecnológico, siendo el más popular de todos el móvil o smartphone.

Por esta razón, el gobierno y diversas entidades trabajan para crear un programa con la intención de atender a personas que abusan de las nuevas tecnologías y que viven dominados por la necesidad de estar en contacto con ellas, sobre todo entre los jóvenes.

Desde TIC Segura hemos mencionado en otras oportunidades la formación ideal de nuestros hijos en relación a las nuevas tecnologías, colocando límites y ciertas pautas a considerar a medida que van creciendo para generar una buena relación entre las nuevas tecnologías y el crecimiento.

No se trata de eliminar el uso de dispositivos y alejar al niño de este tipo de funciones, se trata de hacerlo de forma correcta, cumpliendo horarios y una formación guiada por los padres, no podemos evitar todos los avances que ocurren a nivel global, pero tampoco podemos dejar que controlen las emociones de los niños.

Es común encontrar casos en los cuales un padre utiliza su smartphone para tranquilizar a su hijo que está llorando desesperado, momentáneamente parece una solución muy simple para calmar a un niño de 3 o 4 años, pero puede ser la raíz de un problema mayor: la dependencia tecnológica.

En este sentido, el Ministerio de Sanidad ha incluido por primera vez en 2018 las adicciones a las nuevas tecnologías en el Plan Nacional de Adicciones, destacando que el principal grupo de riesgo son los jóvenes y adolescentes, que además en un entorno tan tecnológico a veces no es fácil identificar un problema de adicción.

Hay que señalar que el uso inadecuado y la adicción son dos cosas diferentes, si bien el primero puede conllevar al segundo no siempre un mal uso de las nuevas tecnologías significa que alguien es adicto a ellas, hay casos muy diversos implicados y hay que prestar atención a los detalles para determinar de qué se trata.

Ser irresponsable con el uso de las TIC es, por ejemplo, aprovecharse de ellas para hacer bullying a compañeros de clase, utilizar herramientas de estudio para alterar conocimientos apropiados, tener el smartphone como juguete para los bebés, etc. Ese tipo de acciones son inadecuadas, pero no significan como tal una adicción.

Los síntomas que pueden presentarse en la adicción son la necesidad imperativa de consumir para encontrar satisfacción, agresividad o cambios de actitud cuando se está en abstinencia, alteración de los hábitos del sueño, la alimentación y la forma de socializar con familiares y amigos; como efectos secundarios es probable que disminuya su desempeño a nivel profesional o educativo.

En esos casos el problema existe, y es más grave aun cuando la persona admite es consciente de que tiene un problema, pero no puede hacer nada para solucionarlo.

Por el momento la Organización Mundial de la Salud no reconoce las nuevas tecnologías como un tipo de adicción, aun cuando el 18% de la población en España, por ejemplo, realiza un uso abusivo de las mismas, por el momento la OMS sí admite la adicción a los videojuegos, que no es más que uno de los canales más comunes en los cuales se presenta la adicción.

Si bien es cierto que en los últimos años las redes sociales han sido las protagonistas en cuanto a personas abusando de ellas, aún queda mucho que estudiar y analizar para que a nivel global se plantee como una adicción, sin embargo, es cuestión de tiempo.

Si decimos que sólo un 1,4% de la población usuaria a las nuevas tecnologías puede ser adicta, no parecen números tan significantes como para alarmarse, sin embargo, año tras año los números aumentan de acuerdo a la organización contra drogodependencias Proyecto Hombre, que, si bien en 2013 sólo atendieron 3 casos de adicción a las TIC, para el 2016 ya sumaban 51.

Desde TIC Segura podemos especular que los números son probablemente más altos, muchas personas adictas pueden incluso no darse cuenta de su condición. Por su parte la problemática se va diversificando, al principio las adicciones tenían más que ver con ludopatía en internet, y generalmente eran jóvenes entre 18 y 19 años quienes buscaban ayuda, pero hoy el riesgo recae en la adolescencia entre los 12 y los 15 años hay que estar muy atentos con respecto a abusar del ordenador, del móvil de la consola de videojuegos etc.

Otros estudios señalan que muchos casos de adicción son generados por otros problemas, bien sea por malos hábitos o trastornos mentales, como por ejemplo la ansiedad y la depresión, aunque es probable que la misma adicción genere estos síntomas.

En definitiva, hay que restringir el uso de TIC en los jóvenes, sobre todo del móvil, es muy fácil que un chico empiece a sentir la necesidad de distraerse con este tipo de dispositivos, y es fatal que un padre lo permita, sobre todo para efectos de desarrollo y generar hábitos saludables durante su formación, de hecho, es más difícil que un adulto caiga en la necesidad de estar conectado debido a una mayor carga de responsabilidad y la madurez de entender los límites.

Se ha planteado incluso la posibilidad de restringir el uso del móvil en menores de 16 años, en TIC Segura no somos 100% partidarios de imponer una ley a tal escala, pero sí en recaer en la responsabilidad delos padres en limitar su uso en edades tempranas. Parece más adecuado informar correctamente a los padres sobre los riesgos y establecer normas generales en centros educativos para tener un crecimiento y desarrollo estable.

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